Para celebrar el 1 de mayo confinado, los del sector de Justo Vilar hemos preparado con todo detalle y degustado con satisfacción, un almuerzo reglamentario:
Sobre la mesa de la puerta 3 hemos dispuesto cacus del collaret, tramussos y olivas partidas y negras.
Hemos preparado cervezas y tres bocadillos para compartir: Almussafes (sobrasada, queso fundido y cebolla), longaniza y morcilla con habas y uno de sepia.
El final del almuerzo lo ha ocupado el ritual para elaborar y saborear un buen cremaet con todos los detalles: azúcar, granos de café, canela, piel de limón, coñac quemado previamente y café.


